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domingo, 29 de marzo de 2015

Vuela vuela

Hay que diferenciar el deseo de la necesidad, me digo. Duermo entonces entre anhelos sagrados y profanos. He tenido un año de continuos despertares, hasta notar que el aderezo para darse cuenta de qué es realmente el amor empieza (¡Oh-cliché!) por amarse a una misma.

Este blog se llama "1 mes de ambiente" porque pensé que mi excursión prohibida en el terreno de mis  deseos homoeróticos solo duraría eso: 1 mes. Han pasado como 6 años de eso y, ¿saben qué? Logré conocer más de lo que me propuse, con culpa, explorar: amor, odio, traición, amistad, perdón, trascendencia. A través de la empatía de amistad y de piel he logrado atravesar complicaciones de una vida vivida intensamente, y las cicatrices de experiencias, lo que mi espíritu a conocido y lo que siento, eventualmente llegará, hacen que las palabras sean pocas ante el inmenso tesoro de haber vivido en carne propia eso que nos hace humanos y teje un hilo conductor entre almas similares: la esencia de la vida, los placeres, los dolores, las verguenzas, las dichas, las gracias, el agradecimiento, el profundo amor. Me dan ganas de llorar, vida terrible y maravillosa. Tú que lees, ojalá entiendas que te entiendo como me entiendo, que somos espejos, uno frente al otro.

Bien decía Whitman:

"Me canto y me celebro, me celebro y me canto. Y si me canto y me celebro, te celebro y te canto, porque cada átomo que me pertenece, te pertenece, porque cada átomo que te pertenece, me pertenece, porque tú y yo somos la misma cosa"

Este blog también sirvió para contar lo que iba viviendo. Que si quería que me amen, que sí le lograba dar un beso a aquella chica, que si conocí al chico ideal en el momento incorrecto. Inocencia mía: todo estaba bien. Hoy al ver hacía atrás me alegró de mis atrevimientos y quizás, reniego de lo no-hecho o de la inmadurez estúpida y temeraria en ciertos casos; pero jamás del orden de las cosas.

Ahora anhelo dejar capas de personalidad que ya no sirven, continuar con el perdón, atreverme con más fluidez: reír, cantar, viajar, escribir, trabajar, jugar, bailar. Quiero crecer con responsabilidad en medio de un sano deseo de prosperidad. Que lindo suena leerlo, pero claro, las cosas así no más no llegan. Antes dado lo qeu deseo: debo renunciar.

A otro posible amor, a la comodidad de lo conocido, a dinero aburrido, a casa, familia, a anhelos del ego, ¿para qué?

"¿Para qué?" es una gran pregunta.

Pues para poder partir.

Para poder irte

- ¿A qué se refiere uno cuando dice "quemar las naves"?
- A que para poder irte tienes que romper con lo que dejas atrás, para que ya no puedas regresar aunque te dé miedo. 


MI PRINCIPIO (Julieta Venegas)

Un día me voy a ir 
y no volveré jamás
prefiero la soledad
que vivir sin mi verdad.




domingo, 18 de enero de 2015

Venus en acuario

Desenredado el hilo de la historia, aireado el corazón gracias a las ventanas abiertas de los ojos, recuerdo sentimientos con lejanía y es como si flotara. 

Por algún lugar leía que la única forma de dejar el pasado atrás era esperanzarse en un futuro, emocionarse e ir hacía allá. 

A ella, la ex, la preciosa, no la amo menos sino más: lo que vivimos viaja conmigo y a ella ya no la quiero para mí (miren ustedes, sí se podía amar sin depender).

Paralelas, crecen otras historias, un futuro con sonrisas y otra preguntando: 

"¿Por qué no me besaste?"

martes, 28 de octubre de 2014

Lo que espera ser dicho

Cuando entro a este blog siento nostalgia del desfogue en alguna vez fue. O sea, entraba a dejar mis sombras acá y luego me iba. Luego era como un diario del descubrir. Y eventualmente, estaba feliz de modo que ponerlo modo triste era desalinear.

Ahora siento que he tomado distancia de lo que quisiera contar de modo que veo los detalles: ni cuenta me había dado de lo feliz que era, precisamente porque estaba viviendo.

Y ahora que tengo tiempo y ganas de novedad renuevo metas y solo de rato en rato recuerdo tu "¿ya vas a venir a dormir?".

Lo curioso será vivir con ese recuerdo sabiendo que esas que dormían juntas ya no existen.

domingo, 5 de octubre de 2014

Rehab emocional

En esto del rehab emocional me siento en una habitación donde veo las cosas de una forma. Apago la luz, la prendo y todo se ha movido de lugar, como si las cosas tuvieran vida y eligieran donde estar.

Es curioso: no tengo una puta certeza ni sé lo que va a pasar más allá de este mes y chilling. Soy la incertidumbre y bacán. Hoy me importan tres pepinos los temas políticos. Me compré una planta de lavanda y tiene unas flores lilas hermosas, estoy esperando que lleguen unos patines que ordené por internet. Empecé a ir al gym, me duele todo. Me muero por ir al teatro la próxima semana. Me falta cerrar tres temas importantes de chamba. Necesito urgente comprar Shampoo porque ya se acabo. Hoy almorzaré con mis padres. Debo llevar mi bicicleta al mecánico porque mientras manejaba se le cayó un pedal y casi muero. Debo enviar un artículo a una página. Quiero pulir unos poemas que escribí en épocas dramáticas. Tengo tres cuentos inspirados en chicas que me regalaron besos últimamente por escribir en la cabeza. Esta semana conoceré un café cultural finalmente (siempre que iba estaba cerrado o lleno). Esta semana me reuniré con una amiga investigadora para cuadrar un tema académico que quiero hacer. He comprado zapallo para hacer locrito. Mi roomate se ha comido mi pan y estoy emputada porque deja todo sucio. La ropa se está lavando. Escucho Onda Vaga y ese disco donde está la canción Tataralí. Amanecí escuchando The National, Beirut, Los planetas y me fui en feeling. Lloré un poquito cuando entré a ver el twitter de mi ex. Mi ex. Mi linda ex, que está logrando lo que soñaba. Recordé que el fin de semana sentí por fin la autorización de corazón de soltar la historia y sacar a bailar a este cuerpo que habito y al que tanto le he jodido con bombardeos de emociones.

Conocí a una chica interesante el fin de semana. Le hablé de ella a otra amiga, de otro círculo, de otra vida y... la conoce. TODAS LAS CHICAS LECAS DE LIMA se conocen. Me llegó (molestó) por un momento, pero mejor, me digo, al menos hay referentes, ¿no? Así vas sacando los issues generales, ya que tanto el trauma como la mejoría, se vuelven colectivos.

Quiero escribir nuevamente por acá. Les quiero contar que estaba traumadísima por no ser heterosexual. Que salí a vivir y que ahora. Unos 6 años después de empezar el viaje. Estoy en un punto en el que NO ME ARREPIENTO DE NADA.

Así va siendo ser leca neosoltera de veinticinco años en Lima. Una cosa que cada vez es más normal. Más llevadera. Ya contaré :)


miércoles, 1 de octubre de 2014

Renovaciones

Este año astrológicamente ha sido el año del caballo. Y más allá de creer en eso o no, es como si hubiese estado montando un caballo y este hubiese sido salvaje, y yo arriba de él, luchando por no caerme; o cayéndome y volviendo a subir. Sí, así ha sido.

Ahora hay calma. Cierta lentitud. Silencio. Después de que ella se fue, la odie, luego noté cuando la había amado; y luego, la volví a ver, de lejos, y quizás como nunca la había visto: como la persona que era ahora haciendo lo que de verdad (o por ahora con toda convicción) quería hacer.

Entonces, más allá de ella, me empecé a ver ¿y yo? La respuesta fue visceral: habían muchas cosas que me jodían y muchas cosas que rescatar. Encontré una frase bonita: "Quien conoce la fuente de su desdicha la disminuye; quien conoce la fuente de su felicidad, la aumenta". Entonces, han pasado meses en los que me he dedicado a engreírme, a corregirme.

Desde inscribirme a talleres de escritura creativa, hasta hacer nuevos deportes, viajes pequeños, probar sabores que no había probado, sacarme los clavos con personas del pasado, cerrar conversaciones pendientes, botar ropa que ya no me gustaba, comprar ropa con colores nuevos, pintar mi casa, comprar algunas plantas, escuchar música nueva. Atreverme.

Ha sido escalofríante darme cuenta de la desidia en la que me había quedado. Culpando a otrxs de mis consecuencias. He llorado en soledad hasta que la he aprendido a querer. He aprendido que la soledad es un regalo.

Han pasado meses y hoy que veo al espejo, me gusta lo que veo. No habría habido otra forma de salir que tocar fondo. Ahora, quizás en un arriba, escribo para recordarme que todo es un fracaso porque nada es para siempre y eso es la renovación: un inicio, una duración y un fin; la vida rodeada de intermitencia, de vida y muerte, de dicha y mala suerte, de alegría y pena; algunas cosas son sumamente simples: si quieres puedes.

Lo estás haciendo bien, cada vez comprendes más; si, tú la que escribes. No te canses.

jueves, 31 de julio de 2014

Los pensamientos como nubes

Entonces noto que no hay pasos que cumplir ni sé qué viene. Noto, acepto, rechazo. Los pensamientos vienen y van como nubes. El amanecer trae a veces lluvia a veces sol. Me llaman por mi nombre y respondo. Voy, vengo, duermo, despierto, me río, lloro... como todos.

Entonces sigo el camino porque estoy llena de curiosidad.

Sintiendo el chiste

Dada el inmenso giro filosófico lleno de angustia absurda, me vi en una fiesta rodeada de gente nueva. Me sacaron a bailar y recordé que hace años no me sentía tan libre, tan no juzgada, tan feliz de simplemente bailar.

Ver de lejos

Entonces emprendí un viaje que tuvo un significado más allá del origen y el destino. Perdida la voz de su mirada que me traía a veces cariño, a veces dolor; recordé mi mirada y me empecé a verme: ¿quién soy ahora?

¿Qué edad tengo? ¿Qué hice hasta ahora? ¿Qué ropa uso? ¿Cómo vivo? ¿He hecho lo que he querido hacer para la edad que tengo? ¿Quienes son realmente mis amigos? ¿Qué hago con mi vida, con mi tiempo? ¿Qué me falta hacer? ¿Qué quiero hacer? ¿Quién soy ahora? ¿Qué pienso acerca tal o cual tema? ¿Cómo vivo? ¿Cuál es mi color favorito? ¿Qué hago con las horas que me sobran? ¿Qué hago con las horas que me faltan? ¿Ese libro sigue siendo mi libro favorito? ¿Escribir para qué? ¿Qué he creado? ¿En qué he creído? ¿Qué es lo que ya no creo? ¿Quiénes son estas personas? ¿Para qué sirve este blog?

Mea culpa

"Hay dos cosas irreversibles: la muerte y el conocimiento"-  Eduardo Adrianzén.

Después de la revelación viene una avalancha de ira. El odio te mira a los ojos y ves que eres tú quien se observa. Normalmente callaba pero esta vez estallé. La suma de odios que he tenido en mi vida se rebalsó. Reconocí la bondad de algunos actos y noté que no hubo franqueza de vuelta. Me metí en el papel de víctima y luego solo encontré la salida de victimaria. Quise destruir el tiempo hacía atrás. Demoler, borrar, anular. Y actué.

Hasta que me di cuenta de que las señales estuvieron frente a mis narices todo el tiempo y que quizás, solo quizás, fui cómplice. Detesté en ese instante ser tan consciente, porque definitivamente hubiese sido más fácil seguir de víctima, total, ese papel me lo sé muy bien. Pero no, me interrogaba:: ¿tú qué hiciste? ¿acaso no te diste cuenta de que podías elegir? ¿qué te detuvo? De inmediato el sentido común respondía.

Fui tan cómplice como victima.

viernes, 4 de julio de 2014

Odio porque amé

Los recuerdos son como arenas movedizas. El pasado está vivo, se reinventa. Podría decir que yo pensé que se iba a quedar quieto en lo bueno, en lo bonito, en las conclusiones a las que llegó luego de pasar por el infierno y, pensé que ya había pasado eso; pero no. El infierno son los otros y lo que no terminas de conocer.

"Una verdad no dice nada y el mismo tiempo lo esconde todo" https://www.youtube.com/watch?v=a9Urj7-e_RA

De pronto he sido tan cojuda. Y veo hacía atrás y lo he sido tanto que me molesto con mi inocencia. Y odio, la odio. Pensé que yo la había cagado, hablé de cada vacilación, me desnudé desde dentro. Y tú, atenta, mirabas mi show, indolente. Pisoteando y luego sorprendida de que me dolieran tus golpes bajos. Mentías.

Y por alguna razón, pensé que eran formas de ser diferentes. Yo preocupándome siempre de las palabras que iba a usar. Y tú de actos. Excusándonos, culpándonos. Yo demostrando de todas las formas posibles que ya amaba, tú dudando de tu sombra. ¿Y ahora? ¿Quién eres? ¿Quién soy? ¿ahora? NADA, no somos nada. Y estoy acá, sola y sobreviviente del amor para volver a parirme.

Ay, pero qué afán de castillos en el aire, me enamoré de una proyección de persona o de dos de las tres dimensiones. Y tal vez tú también y por eso mentías.

Es tarde, siento amargura, no hay bueno ni bonito categórico; todo tiene un lado sombrío. Lo más optimista que puedo decir es que no tengo idea de quién eres. Siento arcadas cuando te veo y una capacidad inmensa de desprecio que no me conocía.


¿Qué fue verdad?

-silencio-

Te diré lo que es verdad: te odio tanto como hoy noto que te amé, falsa.


jueves, 22 de mayo de 2014

Autoaceptación

Entender pasa por aceptar.

Después de pasar años infectada por generaciones de frases de queja me acerqué a la extraña posibilidad de que ACEPTANDO los hechos del pasado y presente QUE NO DEPENDÍAN de mi, qrue evidentemente NO PODÍA CAMBIAR, y que además de todo quizá habían TRAÍDO CONSECUENCIAS BUENAS y no solamente lo malo que podría  señalar; sentí que abría una caja de pandora. Como si al encender el botón azul de arrancar con aceptar, pasara por entender y empezara suavemente a identificarme , o ver sin odio, a perdonar, a perdonarme.

Ese camino de autoconocimiento me ha tomado la vida de este blog. Desde el 2008 en adelante he buscado respuestas a los vacíos, he huido de las respuestas para volver incansablemente a buscar. Y hoy, ahora, siento que estoy a tiempo, que todo tiene más sentido, que las cosas han dejado de doler, que nace la creatividad, que existen los amigos, que hubo amor, que hay posibilidades.

Que está bien amar a una mujer, que está bien amar a un hombre, que está bien porque lo quiero todo si, y solo si, es con amor. Que el amor es la respuesta y que todo está en nosotros. Que los silencios son necesarios, que la compañía de la chica bonita por casi tres años era un regalo, que la soledad está repleta, que lo que llena a la soledad puede ser útil para vivir o para matar.

El cuento que me cuento ha tenido un giro buenazo. Les dije a todos los que pude que amo a una mujer, en facebook, en la marcha por la igualdad, en el día a día. Me rezo a mí misma para permitirme tenerme piedad y regalarme oídos atentos, para descifrarme. Todo miedo es un deseo oculto, hace tiempo que temo que el mundo se entere y sin embargo dejaba pistas, como diciendo "atrápenme"

Tantas cosas

Tardes de sol como las que aparecen en el libro de El Principito. Personas adultas que adoran los números. Silencio roto por olas lejanas. Me gustaría tener la respuesta de cada una de tus preguntas; pero quizás solo soy otra aprendiz. Aún noto tus gestos únicos y el vaivén de tu cuerpo cuando caminas. Tus pies, la forma de tus pestañas y el color de fondo de tus ojos. Tus caras de placer.

Y, ¿el amor después del amor? (sí, lo sé, la canción de Fito o tal vez el silencio: dos humanas que no saben qué decirse. En la sala estaremos las dos y otras personas. Nadie se habrá amado como nosotras. Nadie se habrá herido como nosotras. La mirada hablará diferente que nuestras bocas y sonrisas. O tal vez, siendo optimista, un día conversemos, veamos que nos empecinamos y que luego de separarnos vinieron todas las nuevas cosas que deseábamos. Que gracias por dejarme ir, y que, mucha suerte. ¿Y amistad?

No diré que el pasado fue mejor, mañana es mejor (como dice el flaco). Sí, este presente es mejor, ahora soy más libre que ayer y creo que, creo queeeee, estoy mejor. Que sé con más claridad qué es lo que quiero y que allá voy.

Muchas gracias compañera, seguirán en mi mente tus gestos únicos, el vaivén de tu cuerpo, tus pies, la forma de tus pestañas, el color del fondo de tus ojos, tus caras de placer.

miércoles, 19 de febrero de 2014

Madrugada a solas

Han pasado como tres meses desde que terminamos, o algo así. Porque como el tiempo es relativo me parece que ha pasado más tiempo. El primer mes fue un mes miserable que duró como un año, el segundo un mes, fue insaboro y duró como 6 meses, y el tercer mes pienso: se puede vivir sin ella. Y claro, obvio que se puede, pero me faltaba la seguridad que viene de las tripas y te asegura que sí, que no hay fin del mundo, que pasa de todo y finalmente no pasa nada.

El primer mes casi no salí y si salía hablaba penosamente, como un loro que solo sabe decir un nombre. El segundo mes salí un poco más, pero nada me interesaba más que regresar a mi guarida. El tercer mes ya tengo invitaciones personalizadas a salir y suena divertido. 

Lo extraño de todo es que durante este tiempo ha sido bonito imaginar que no estábamos pero que estábamos. O sea, que no estábamos físicamente pero que si estábamos (¿metafísicamente?). De hecho esto de terminar es complicadísimo, sobre todo por reparticiones tácitas de espacios y de amigos, por la tecnología de mierda y por las costumbres adquiridas de ir a los mismos eventos, de ansiar los mismos conciertos y de la familia que pregunta dónde está la otra  -porque finalmente se habían hecho a la idea de que estábamos juntas y ya nos había asumido como una pareja más (¡finalmente! qué ironía!) -.

Lo otro extraño es que me asustaba conocer gente nueva, es como si la existencia de esas personas me plantearía retos a lo "mira lo que yo hice con mi vida, mientras tú enfocabas toda tu atención en sacar a flote una relación". Es como si me hubiera tomado en serio algunas cosas que no eran para tanto; y como si hubiera tomado a la ligera algunas cosas que ahora resulta que son importantísimas. Es que estaba enamorada como toda una mujer inteligente se enamora, o sea como toda una idiota. Y fue hermoso. 

Creo que el leit motiv de este blog era encontrar eso: "el amor", o la idea de eso, del amor romántico, y entre otras cosas de: vencer prejuicios propios y ajenos, de hablar con mis padres de mi lado homosexual, de pensar mi homosexualidad como algo natural, de conocer "gente como una", de dejar de pensar en el autoflagelo y disfrutar de las cosas buenas y malas de la vida. Y todo, TODO eso lo he logrado. Y no hay título, ni reconocimiento mayor que las memorias que tengo, de lo que he vivido, de todo el sufrimiento y el amor al que he podido tener acceso. De lo fuerte que me siento ahora, de lo fácil que me es hablar del tema, de lo chévere de los amigos que encontré, de las vidas de los familiares que cambié. De lo linda y conforme que me siento cuando me miro al espejo. 

Siento como si hubiera vivido tanto que ya me podría morir. Me dan ganas de mandar cartas a algunos novelistas, esos que pusieron escenas románticas en sus textos y decirles: YALA! Me dan ganas de decirle a Gabo, que decía: "no te vayas a morir sin probar la maravilla que es tirar con amor", que yala. Me dan ganas de decirle a Kundera, que entiendo a Tomás y a Teresa, esa pareja que se amaba y descubrió que ese amor no era suficiente. Me dan ganas de decirle a los Beatles, que gracias, y que si, "el amor que aceptas es el que tú crees que te mereces", me dan ganas de decirles a Jung, Freud y Lacan, que GRACIAS por ayudar a desenredarme. Me dan ganas de volver a decirle a Ella, que gracias, que nunca la olvidaré, que espero que sea feliz y que no se moleste si en el futuro, como dice la Szymborska "sienta un nuevo amor como el primero".  

Y hoy y ahora, quiero estar conmigo, quiero vivir la plenitud de ser y haber logrado, sin casi notarlo, lo que de niña me imaginé que sería.

jueves, 19 de diciembre de 2013

"Ya no será..."

Ya no será,
ya no viviremos juntos, no criaré a tu hijo
no coseré tu ropa, no te tendré de noche
no te besaré al irme, nunca sabrás quien fui
por qué me amaron otros.

No llegaré a saber por qué ni cómo, nunca
ni si era de verdad lo que dijiste que era,
ni quién fuiste, ni qué fui para ti
ni cómo hubiera sido vivir juntos,
querernos, esperarnos, estar.

Ya no soy más que yo para siempre y tú
Ya no serás para mí más que tú.
Ya no estás en un día futuro
no sabré dónde vives, con quién
ni si te acuerdas.

No me abrazarás nunca como esa noche, nunca.
No volveré a tocarte. No te veré morir.



Autora: Idea Vilariño

¿Y ahora?

Y si algo fue tan genial, tan hermoso... no debería sorprender que se termine ¿no?

"Así es la vida" oigo decir.

Lo que demora años en forjarse, horas de conversaciones, acuerdos explícitos y tácitos: se acaba. Lo genial es que no sabes cuándo y mientras tanto "el amor es eterno mientras dura". Supongo que si pensé que se terminaría, pero también pensé que a mi relación le iba a dar alguna clase de "enfermedad" degenerativa, que poco a poco iba a notar los síntomas, curables o incurables, y que incluso al ir hacía abajo, haría algo. Sin embargo no. Se acabo como una muerte súbita.

De entrar en detalles quizá descubriría que sí, que habían detalles "sin importancia", pero por ahora me es imposible de entender por más simple que parezca.

Pienso que todos los humanos vivimos con una bomba de tiempo, y que esa bomba ya tiene establecida la fecha para nuestra muerte; como la ignoramos nos creemos inmortales. Lo siento, pero la vida como algo propio y el amor romántico, son mortales. Pero supongo que lo que sí es inmortal es la vida y el amor, antes y después de uno(a); te mueres, el amor romántico se muere, las relaciones acaban y la vida... la vida afuera sigue, con una capacidad increíble para continuar sin ti y sin mí.

Y sin embargo... que bonito ha sido creerme inmortal a tu lado.
El mundo se acababa y nosotras nos enamorábamos.




lunes, 28 de octubre de 2013

La carne viene con hueso

Un día leí que una de las mejores cosas del amor es el miedo de perderlo.
Que estar inseguro es la norma para estar bien, para dejar la emoción de elegir para el final.

Enciendo la televisión, hay un experimento con niños: les ponen dos dulces en una mesa frente a ellos y les dicen que si esperan 5 minutos y no se los comen les darán 2 más; pocos aguantan, la mayoría se come los dos dulces porque no puede esperar... pero, también están los que esperan y luego de un rato (a veces mayor a 5 minutos) reciben los 2 dulces extra.

Soy una niña que no puede esperar.

Las canciones que escuchamos nos dicen lo que ya sabemos. La vida es como la vida. Los recuerdos son como sueños a los que podemos volver, con detalles que son como arena movediza. He caído en detalles "sin importancia", he buscado la verdad y no me ha gustado encontrarla.

El amor ha sido hecho para acompañar al "solo sexo" y hacerle notar que no es solo un engranaje en corporación sin fines de lucro.

La humedad que me gusta es tibia y contiene tacto, gusto, olfato, vista y oído. El tacto ha hecho mal en usar un artículo. El tacto, el tacto, el tacto.
Se viene la vida.

Contigo soy feliz.
Quiero probar otra vez tu plato típico
Eres mi carne con hueso.




viernes, 8 de febrero de 2013

Tinte

Sentirte en las manos
sentirte en los ojos,
en la garganta,
en la lengua,
en los pezones,
los pulmones,
los dedos,
el cabello,
el cerebro,
la memoria.

Tendré que estar en la interperie mucho tiempo
para desteñirme de ti.

Pasos

Los veo caminar uno junto al otro. Mi mamá va rumiando alguna queja, y él, mi viejo, hace como que la escucha mientras camina con la mirada perdida. Ella nota de pronto que él se ha quedado a ver alguna chucheria en el camino "nunca me haces caso", "te demoras y yo te dejó". Él la mira riendo mientras se compra una galleta de vainilla: solo oye a su hambre.

Caminan y van al mismo lugar, ella por el lugar prohibido y él por la vereda. Van para matar la tarde y llevan prisa por costumbre, están jubilados y ya no existen horarios ni tarjetas por marcar. 

Ellos me han visto crecer y yo los he visto envejecer, cada año de mi vida es un robo de su energía. 
"Para un padre, el calendario más veraz es su propio hijo" - J. R. Ribeyro -

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Mis ánimos de independencia los conmocionan. Nunca debimos darte tanta libertad, me dice mamá mientras llora. Sus lágrimas me conmueven diferente: cómo habrá sido ser hija de la otra en los 50'. Seguramente nadie te abrazó diciéndote que te quería cuando eras una niña. Por eso tampoco me abrazaste. Mereces un abrazo por todo lo que pasaste. Mereces eso y más. Conozco tu frente, tu expresión y mirada esquiva cuando estás triste y haces como que estás molesta. Ojalá pudiera rescatarte de esos recuerdos que te amargan. Debió ser difícil ser hija de la otra en los 50', esposa en los 70', madre en los 80' y gerente y madre en los 90'. Sé que nada de lo que te diga te importará. Te abrazo. Te quedas callada (sabes que me iré de todos modos). Debe ser difícil entender que alguien se quiera ir cuando lo tiene todo.
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Hemos hablado. Podemos seguir con nuestras vidas sin culparnos.
Miro a mis padres caminar y alejarse. Amo sus pasos. 
Emprendo mi camino. 
Voy sola.


viernes, 28 de septiembre de 2012

Las respuestas de las noches


Se acerca el fin de año y son los cambios. Los cálculos de si se cumplió lo prometido y seguro hiciste cosas que ni planeaste. Sigues en una relación ¡¿Quién lo diría?! Si tú no apostabas por nadie y menos apostaban por ti.

La universidad, la querida, es a veces odiada. La carrera, la odiada, es a veces amada. Te preguntas ¿Qué sería la libertad para ti? Y te das cuenta que en gran parte es ganar más dinero.

Te preguntas qué es la libertad, mientras dices que no, no te ha pasado querer estar con una chica: traidora que niega 3, 4, 5, 6,  miles de veces a su querida. ¡Y qué chucha, si ella también me niega! (nos negamos en el trabajo y nos buscan los cazadores, porque las lesbianas femeninas no existen. Solo son confundidas a las que siempre se puede transformar). Nos negamos en la luz.

En la oscuridad te conozco más, ya me sé cada curva antes de que venga, veo hasta los pucheros y las lágrimas contenidas (“sé por tus lágrimas cuánto has amado, más de lo que prometiste”).
Nada es seguro, nada. Construimos castillos mentales, nubes que viajan con el aire de palabras y hay tormenta, rayos, aviones, aves de paso. Somos nubes que se modifican, a veces como tormentas que se juntan en un huracán. Todavía estamos juntas, todavía.

No eres mía ni de nadie. No soy tuya, aunque parezca. Todavía me queda (quiero creer) la esperanza de recordar cómo era antes de ti. Cuando buscaba respuestas en las noches.

¿Qué es la libertad?

La libertad es eso que nunca alcanzarás, porque en cuanto tengas una cosa semejante necesitarás otra libertad. Detrás de un deseo hay otro miedo.

Mientras tanto nosotras seguiremos haciendo lo imposible, lo improbable, lo que no sabrán. Seguiremos amándonos en la oscuridad.
Debes saber, compañera, que tú puedes partir cuando quieras, si me quieres o no es tu problema.
Lo que es fatal, para mí, es que estoy segura, te seguiré queriendo, porque ya olvidé (o aprendí a no creer ni buscar) las respuestas de las noches. 


... escribo porque en la fantástica internet se puede ser lo se quiere, hasta uno mismo.