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sábado, 10 de septiembre de 2011

A veces olvido

A veces olvido que el común de la gente en mi país aún ve con morbo el tema de la homosexualidad.
A veces olvido que no todos lo toman con tanta naturalidad como ahora lo tomo yo.
A veces olvido lo mucho que me costo aceptarME.
A veces olvido llevar la cuenta de a quién le conté, o no, que era bisexual
A veces olvido las definiciones exactas de identidad-orientación-opción-preferencia-sexual.
A veces olvido la fragilidad de mi memoria.

A veces olvido que es bueno olvidar.


Mi cariño hacía ella puede no ser normal (en el sentido de que no es la norma de la mayoría estar de amores con alguien del mismo sexo), pero es real y natural. Puede que se crea que lo que yo hago no es lo "correcto", y puede que yo no esté segura del mejor modo de hacer las cosas. Lo único de lo que yo estoy segura es de que estoy haciendo lo que quiero. Me siento viva.





3 comentarios:

Claudia dijo...

Me gusta mucho tu forma de escribir, es muy honesta.
Me identifico con lo que dices. Recuerdo que, sobre todo al principio, llegaba a un punto en el que olvidaba qué era la/el - ella / él porque los cambiaba tanto que a veces encontraba diciendo el computadora de la salón XD ... o debía detenerme a pensar qué artículo usar.
Y sí...es natural y real, quien no desee verlo, allá él o ella. Eso sí, seguiremos tras el reconocimiento de nuestros derechos :).
Un beso

EL BREVE ESPACIO dijo...

Cierto, creo que tus olvidos son los más saludables.Después de todo la memoria tan bien es práctica y desecha lo que no utiliza y no le facilita la supervivencia. Tal vez ese sea su reto: olvidar detalles innecesarios.

Saludos!

Helena dijo...

Hacer lo que uno quiere, siempre en cuando no le haga mal a nadie ni a uno mismo es la forma en la que todos tenemos que vivir la vida. Yo siempre tengo presente todos los años que me costó aceptarme y lo difícil que es el ser aceptada incluso hoy en día, pero lo importante es nunca dejarse vencer.

Saludos!

... escribo porque en la fantástica internet se puede ser lo se quiere, hasta uno mismo.